Limpieza y mantenimiento de los muebles

LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DE LOS MUEBLES

Cuidados adaptados a cada producto

Una limpieza adecuada ayuda a conservar el aspecto y el funcionamiento del mobiliario.

Las instrucciones específicas del fabricante y las etiquetas del producto tienen prioridad sobre esta guía general. Si desconoces el material o el acabado, evita aplicar un producto de limpieza hasta aclararlo.

Limpieza habitual

Retira el polvo con un paño suave y limpio, adecuado para la superficie.

Cuando el acabado permita limpieza húmeda, utiliza un paño ligeramente humedecido y seca después. No empapes el mueble ni dejes que el agua se acumule en juntas, cantos o uniones.

Evita estropajos abrasivos, cuchillas y cepillos duros. No utilices disolventes, lejía, alcohol concentrado, vapor o mezclas químicas sin confirmar su compatibilidad.

Prueba de compatibilidad

Antes de utilizar un producto autorizado para el material, realiza una pequeña prueba en una zona poco visible cuando las instrucciones lo permitan.

Respeta la dosificación y el tiempo de aplicación. Utilizar más cantidad no mejora necesariamente el resultado.

Tapizados

Aspira suavemente con un accesorio adecuado si lo permite el tejido.

Ante un derrame, absorbe el líquido con un paño limpio sin frotar de forma intensa. Evita extender la mancha o saturar el relleno.

No retires ni laves fundas salvo que el producto lo permita expresamente. Para manchas difíciles, consulta un servicio profesional que pueda identificar el tejido y su tratamiento.

Cristal y espejos

Utiliza un paño apropiado y un producto compatible. Evita que el líquido escurra hacia marcos, juntas o la parte posterior del espejo.

No golpees los bordes ni utilices útiles que puedan rayar. Si aparece una grieta o una fijación se afloja, interrumpe el uso y solicita asistencia.

Frentes con relieve y rejilla

Retira el polvo con suavidad, sin introducir objetos que deformen la trama o dañen las hendiduras.

No apliques una presión excesiva sobre paneles decorativos. Comprueba la composición antes de utilizar agua o limpiadores.

Cajones, puertas y ruedas

Mantén las guías y zonas de movimiento libres de suciedad y objetos que puedan bloquearlas.

Revisa los elementos accesibles según el manual. No aprietes en exceso los tornillos ni apliques lubricantes sin comprobar que están autorizados.

En muebles con ruedas, elimina la suciedad que dificulte el giro y verifica los mecanismos de bloqueo cuando existan.

Humedad, luz y calor

Mantén una ventilación adecuada y evita la exposición prolongada a humedad o fuentes de calor.

Retira los líquidos derramados con rapidez. Utiliza protección compatible bajo objetos calientes, húmedos o que puedan rayar, sin atribuir al mueble una resistencia no declarada.

Si detectas un problema

Deja de utilizar productos de limpieza que alteren el acabado y contacta con nosotros si necesitas información.

Estas recomendaciones no establecen una pérdida automática de garantía. Cualquier incidencia se valorará conforme a su causa y a los derechos legales del consumidor.